Fábricas de electricidad en casa

La Fundación Desarrollo Sostenible patenta un sistema de autoabastecimiento eléctrico permanente y constante para dejar de pagar la factura de la luz

Emilio Ballester, presidente de la FDS, junto a las placas solares que suministran agua caliente y calefacción a su vivienda. :: NACHO GARCÍA / AGM

“Ballester critica que la legislación vigente penaliza el consumo propio y deja abandonadas a las renovables”

La energía es poder. Así ha sido desde que se inventó la máquina de vapor en el siglo XVIII. Su control ha motivado buena parte de los conflictos y guerras de las últimas décadas y, si nada cambia, de las que están por venir. Sin ir más lejos, es una de las de las claves del conflicto en Ucrania y Crimea.

Y es que la dependencia energética supone un gran coste para la Unión Europea, donde muchos países se encuentran atados de pies y manos. Es el caso de España, con un porcentaje superior al 80%, lo que supone un gasto en importaciones de más de 50.000 millones de euros, a lo que se une un déficit de tarifa, es decir, una deuda con el sistema eléctrico de unos 29.000 millones de euros a finales de 2013. A todo ello, hay que añadir el recorte que han experimentado las renovables en los últimos años, las únicas que mantienen la poca independencia energética del país, por lo que «el panorama es para llorar, pero al mismo tiempo con un margen de mejora enorme».

Son algunas de las reflexiones de Domingo Jiménez Beltrán, ex director de la Agencia Europea de Medio Ambiente y patrono de la Fundación Desarrollo Sostenible (FDS), una entidad no lucrativa, creada en 2008 y con sede en San José de la Vega, que sostiene que el denominado autoconsumo con balance neto es «el mejor medio de democratización del sistema eléctrico español», puesto que fomenta el ahorro, la eficiencia energética y la participación de cualquier ciudadano.

Este modelo, que ya se está utilizando en países como Alemania, Italia, Reino Unido, Portugal, Dinamarca y Estados Unidos, permite a las personas que poseen una pequeña instalación eólica o fotovoltaica para autoconsumo verter a la red eléctrica el exceso producido con el propósito de hacer uso de él en otro momento. De esta forma, a la hora de pagar la factura, se calcula el balance entre lo que se ha vertido y lo que se ha consumido. En caso de que se aporte más energía sobrante de la que se ha usado, la compañía eléctrica descontará la cantidad de la factura, y viceversa.

La FDS acaba de presentar la campaña ‘Corta los Cables’ en un acto celebrado en la Universidad de Murcia en el que participaron Jiménez Beltrán, patrono de la fundación, junto al presidente de la entidad, Emilio Ballester, y otros miembros del patronato como Eusebio Ramos y José Antonio Cobacho.

Ballester explica que la iniciativa pretende ser una alternativa al sistema de autoconsumo y balance neto, puesto que, con la legislación vigente, este modelo no es viable debido a que «el consumo propio está penalizado» con un peaje que obliga a los usuarios a pagar por el consumo de la energía que generan en sus domicilios, mientras que las renovables «están abandonadas» y el recibo de la luz «se encarece constantemente de forma desproporcionada», denuncia Ballester.

En este contexto, asegura el presidente de FDS que «no es compatible ser autosuficiente y mantenerse dentro del sistema eléctrico», lo que obliga a «cortar los cables». Jiménez Beltrán añade que ya es más rentable producir la energía en casa que obtenerla de la red, lo que se denomina paridad de red, y destaca que el siguiente desafío es alcanzar la paridad de generación, es decir, que sea igual de asequible generar la electricidad a través de las tecnologías ‘verdes’ que de las convencionales. «La eólica ya ha alcanzado esa situación, y la fotovoltaica está de camino», apunta.

Ballester muestra las baterías que almacenan la energía excedente que las placas producen. :: NACHO GARCÍA / AGM

“La principal fuente es el sol, que aporta más del 90% de la energía que se consume”

Poner punto y final a la «esclavitud energética»

El objetivo que se ha planteado la Fundación Desarrollo Sostenible es dotar a la sociedad de «herramientas» que permitan salir de la situación actual, que desde la FDS califican de «esclavitud energética», usando para ello la energía del sol. Así, ante la imposibilidad, por ahora, de adoptar el modelo de autoconsumo con balance neto, ha desarrollado un sistema de autosuficiencia eléctrica, «permanente y constante», que permite desconectarse de la red y, por tanto, dejar de pagar los recibos a las compañías eléctricas y mantener un abastecimiento de energía en cada domicilio, de forma independiente y con un coste amortizable en un periodo medio de ocho años.

El sistema, denominado AOSS (de las siglas en inglés Always Ongoing Sufficency System -sistema de autosuficiencia eléctrica permanente-), ha sido desarrollado en colaboración con empresas de renovables españolas y europeas para hacer viable un autoabastecimiento eléctrico independiente del sistema vigente, a través de la producción de energía solar fotovoltaica. «Ofrece la posibilidad de que sean los dueños o propietarios de su energía, sin más recibos a fin de mes, sin amenazas, sin subidas inesperadas y sin miedo a encender la luz, y con una plena responsabilidad», explican desde la fundación.

“El déficit de tarifa de España ascendía ya a 29.000 millones de euros a finales de 2013”

El empoderamiento de la sociedad civil

En este sentido, Jiménez Beltrán considera que es «un verdadero empoderamiento de la sociedad civil» y un «paso válido» mientras se llega al escenario óptimo del autoconsumo con balance neto y a la autosuficiencia conectada, «que es inexorable».

La iniciativa supone un gran avance en la tecnología de autoabastecimiento eléctrico y su instalación es totalmente legal, puesto que todo aquel que se da de baja en la compañía eléctrica se queda fuera del sistema y de sus obligaciones.

La patente se compone de diversos dispositivos de generación eléctrica, establecimiento de red interna, inyección directa a la red eléctrica doméstica y acumulación. Lo más novedoso es que todo está equipado con mecanismos automatizados que permiten un servicio equivalente al de la red eléctrica convencional, es decir, «de forma continua y constante, sin cortes, ni sensación de altibajos en el suministro», apunta Jiménez Beltrán.

La fuente de energía principal es el sol, que debe aportar al menos el 90% de la electricidad a consumir. Mediante la instalación de placas solares fotovoltaicas, se genera electricidad durante las horas de luz solar que se pueden consumir de forma instantánea o almacenar el sobrante en acumuladores o baterías. Cuando se quiere consumir más de lo que se está produciendo o no se dispone de luz solar, el sistema extrae parte de la energía almacenada para completar la demanda que exista en ese momento.

En el caso de que también se agote, entra en funcionamiento un generador de emergencia, ya sea con energía convencional o, en el caso de instalaciones de viviendas o edificios agrupados, de cogeneración con biogás o biomasa, y utiliza lo estrictamente necesario para abastecer la demanda de ese momento y acumula lo necesario para las horas siguientes. La idea es que no aporte nunca más de un 10% del consumo.

Dar el paso

El servicio que ofrece la entidad incluye atención de averías, una garantía de instalación de cinco años y un mantenimiento gratuito durante los dos primeros años, además de cualquier tipo de asesoramiento.

El coste total de la instalación piloto, con una potencia en placas de 5 kilovatios, y su puesta en marcha se sitúa entre 15.000 y 16.000 euros, un precio que Ballester confía en que se irá abaratando con el paso del tiempo y el mayor desarrollo de la tecnología. Para mostrar la rentabilidad del sistema, explica que una vivienda que consumiera los 7.500 Kilovatios hora (kWh) al año que suministra esta instalación (la media en España de consumo para una vivienda es de 3.500 kWh al año, por lo que su coste sería menos de la mitad), pagaría un recibo a la compañía eléctrica de unos 1.700 euros al año, dependiendo del comercializador.

Así, explica que si el recibo eléctrico sube cada cuatro meses del orden del 3%, es decir un 9% anual, la instalación del sistema AOSS, incluido el mantenimiento, se amortizaría en ocho años solo con el importe que se deja de abonar de las facturas de la luz. «Se pagaría lo mismo que a la compañía eléctrica, con la gran diferencia de que contamos con nuestra propia fábrica de electricidad en la vivienda y, por lo tanto, invertimos en nuestro autoabastecimiento», detalla.

El presidente de la Fundación asegura que cualquiera que disponga de superficie suficiente en el tejado o la terraza para instalar las placas solares, unos 40 metros cuadrados, y un espacio en la vivienda de cuatro metros cuadrados, puede instalar la tecnología desarrollada para satisfacer un consumo de 7.500 kWh al año, y menos de la mitad de espacio para un hogar que requiere 3.500 kWh.

“El coste de la instalación, unos 15.000 euros, se amortizaría en ocho años con lo que se deja de pagar en el recibo de la luz

Redes vecinales

Igualmente, destaca que es un sistema «interconectable», por lo que se pueden crear redes entre vecinos, en edificios y en pequeñas urbanizaciones, lo que permitiría abaratar los costes, y programable para funcionar en modo de autobalance con balance neto en cuanto sea posible y rentable en España.

Jiménez Beltrán señala que es una «opción estratégica» y espera que marque el comienzo de una concienciación de los ciudadanos y empresarios para forzar que se abra «un futuro energético sostenible basado en las renovables, en la generación distribuida y en la autosuficiencia conectada».

En este sentido, asegura que ya hay ciudades alemanas que han municipalizado la red eléctrica. Además, añade Domingo Jiménez, el país germano, que tiene instaladas cinco veces más placas solares que España, con muchas menos horas de sol, se plantea alcanzar los 100.000 megavatios eólicos (en la actualidad tiene más de 40.000) y 40.000 de fotovoltaica (ya cuenta con 20.000) en 2050. «Es un sistema para generar casi el doble del total de la energía eléctrica que en este momento se consume en España», concluyen desde la Fundación Desarrollo Sostenible.

Esquema de una Red Vecinal interconectada

“La tecnología ofrece un servicio similar al de la red eléctrica convencional”

 

MÁS INFORMACIÓN

Qué. AOSS, sistema de autosuficiencia eléctrica permanente (por sus siglas en inglés, Always Ongoing Sufficency System).

Quién. Fundación Desarrollo Sostenible (FDS).

Cómo desconectarse de la red eléctrica. Los interesados en instalar AOSS en su domicilio puede ponerse en contacto con la FDS en el correo movilizate@cortalos cables.com.

Cuánto. El coste total de la instalación piloto, con una potencia en placas de 5 kilovatios, y su puesta en marcha ronda los 15.000 o 16.000 euros.

Fuente: 08.04.14 – MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ (La Verdad)