Regando con el Sol

En el Día Mundial de la Eficiencia Energética compartimos la entrevista a nuestro presidente, Emilio Ballester, realizada por la revista Energías Renovables

Murcia, 6 de Marzo de 2018

La Campaña Nacional Riega con el Sol es una de las iniciativas desarrolladas por el Programa de Energías Renovables, Eficiencia y Democracia Energética de la Fundación Desarrollo Sostenible (FDS). Junto con esta iniciativa, en los 10 años de existencia de FDS se han desarrollado otros muchos proyectos orientados a contribuir en el necesario cambio de modelo energético, fundamental para poder frenar el “calentamiento global”.

En la actualidad, los regantes son los segundos consumidores de electricidad en España, solo por detrás de los trenes de Alta Velocidad. Por este motivo, la Campaña Riega con el Sol tiene una importancia especial, impulsando la tecnología fotovoltaica en la gestión del agua para reducir las emisiones a la atmósfera de gases contaminantes, vinculados a la generación de electricidad por métodos convencionales.

Además de los beneficios ambientales, los regantes logran ahorros importantes en el precio del agua, al tiempo que optimizan su uso eficiente, reduciendo hasta en un 30% su consumo.

Hoy, Día Mundial de la Eficiencia Energética, os invitamos a leer esta interesante entrevista en la el Presidente de la Fundación Desarrollo Sostenible explica todos los detalles de “Riega con el Sol”.

“Todo el que ha apostado por el riego solar se ha convertido en un activista de él”

La Fundación puso en marcha la campaña “Riega con el sol” hace ya casi dos años y medio. ¿Qué resultados ha obtenido hasta ahora?

      El proyecto arrancó en septiembre de 2015 y tuvo mucho impacto mediático inicialmente, estuvimos informando a comunidades de regantes de toda España. Pero el número de demandas que ha habido ha sido mucho menor que con el proyecto “Corta los Cables” (otra iniciativa de la FDS dirigida a viviendas para independizarse de la red eléctrica). El mundo agrario es mucho más prudente a la hora de hacer cambios y más inaccesible. Está menos digitalizado y, normalmente, solo las grandes empresas están metidas en redes sociales.

Además de sensibilizar, Vds. Ofrecen informes sobre la viabilidad de los proyectos. ¿Se han interesado los agricultores, regantes, comunidad de vecinos… por este asesoramiento?

      En este tiempo hemos tenido por encima de las cien consultas. Cuando recibimos una consulta, lo que hacemos es elaborar un informe de viabilidad del proyecto, haciendo un cálculo estimativo de cuáles serían los elementos de esa instalación, su rendimiento según las estaciones del año y otros parámetros. Una vez realizado ese informe, pedimos autorización a la persona que hace la consulta para enviarlo a una empresa acreditada por nosotros para que se ponga en contacto con ellos. Esta empresa será la que se encargará, a partir de ese momento, del resto de las actuaciones: visitas al lugar, datos, necesidades diseño de la instalación, etc. Las empresas que acreditamos deben tener suficiente experiencia y garantizar su solvencia técnica y económica. Para la Fundación es muy importante tener plena confianza en ellas.

¿Cuántas instalaciones han realizado estas empresas acreditadas por Vds en el marco del proyecto?

      Hasta ahora han realizado unas veinte instalaciones, repartidas por todo el territorio nacional. En Murcia probablemente se ha hecho más ya que nunca nuestra presencia mediática aquí es más permanente, pero, como digo, se reparten por todo el territorio: Castilla la Mancha, Castilla y León, Madrid, Extremadura… Ahora se está tramitando la última en Gerona. Se trata en su mayoría, de grandes instalaciones, las más pequeñas sí que están más concentradas en la Región de Murcia.

He visto que también organizan visitas a instalaciones con fines demostrativos…

      Sí, hemos organizado tres visitas a la instalación que tiene la Comunidad General de Usuarios del Alto Vinalopó en Alicante, que funciona exclusivamente con solar fotovoltaica. Se trata de un embalse enorme, mayor que tres campos de fútbol, que se llena con un pozo que tiene una profundidad media de 250 metros. En el sector agrario es muy importante poder ver, tocar, verificar… La primera de las visitas que hicimos fue en un día gris, pero eso también tiene sus ventajas. Cada vez que el sol aparecía tímidamente, empezaba a salir un gran chorro de agua, parecía algo mágico. Es decir, cuando el sol asomaba, el agua brotaba, y cuando desaparecía durante un tiempo, el agua dejaba de fluir, una demostración directa de la causa y el efecto. También hemos organizado visitas a sistemas de bombeo pequeños, la última con un grupo de agricultores de Murcia a un sistema de 5 kW. Y todos los comentarios fueron muy positivos. De hecho, varios de esos agricultores ya están hablando con empresas para instalar un sistema de riego solar.

Y descontentos, ¿se ha encontrado con alguien que después de haber apostado por el riego solar reniegue de él?

      Al contrario. Hasta ahora, nuestra experiencia es que todo el que ha apostado por el riego solar se ha convertido en un activista de el. Personas, agricultores y algunas empresas que ahora lo usan y a los que inicialmente costó mucho convencerles, son ahora los que están abriendo puertas a que haya visitas, organizando sesiones informativas, etc.

¿Qué ventajas tiene usar la energía solar para regar frente a otras alternativas?

      Además de no consumir electricidad convencional, estos sistemas ahorran un 30% en agua. También son silenciosos (cosa que no ocurre con los grupos electrógenos convencionales) y baratos. Llevar electricidad a donde no hay cuesta muy caro. Y donde ésta llega, se paga cara. El regante o agricultor que se conecta a la red eléctrica tiene que estar pagando todo el año la potencia que contrata, más el precio variable de la electricidad, mientras que con el riego solar, independientemente de la red eléctrica, te ahorras todos esos costes. Además, puedes regar a voluntad, El único requisito es tener un nivel de luminosidad determinado.

¿Tiene alguna limitación el riego solar?

      Ahora mismo no hay ninguna limitación para el riego solar: ni en profundidad, ni en altura ni en caudal. El sistema desarrollado en el marco del proyecto Maslowaten, liderado por el Instituto de Energía Solar de la UPM y en el que hemos participado, ha permitido superar los problemas que había antes. Por ejemplo, antes, cuando disminuía la luminosidad se producían paradas que perjudicaban al sistema hidráulico. Ese problema ha quedado solucionado con la incorporación de variables de frecuencia, que amplían o reducen el número de revoluciones de la bomba, según haya más o menos luminosidad.