10 años educando para la sostenibilidad, por Gonzalo Ezama Braga

Una década después de que la Fundación Desarrollo Sostenible (FDS) comenzase su andadura es buen momento para reflexionar sobre el ‘ingrediente’ que hace especiales sus proyectos. A pesar de tener un gran protagonismo los diagnósticos previos al diseño de los mismos, o la pasión y minuciosidad en los preparativos para ejecutar iniciativas de calidad, el elemento que condiciona el estilo de cada una de sus campañas o actividades es la pedagogía.

Desde que se crease esta fundación en 2008, el planteamiento educativo estuvo claro. El objetivo ha sido siempre «dar un paso más», y no solo abordar cuestiones relacionadas con el conocimiento y respeto a la naturaleza, sino también con el ejemplo para mostrar que es posible modificar costumbres y fomentar actitudes, para demostrar que la sostenibilidad es posible.

Esta sensibilidad pedagógica ha permitido a la Fundación Desarrollo Sostenible adaptar sus iniciativas a cada destinatario, compareciendo en la Asamblea Regional (también hay que educar a nuestros políticos) para presentar un modelo energético sostenible, o proponer soluciones ante el desafío del agua de nuestra tierra, al tiempo que ha organizado actividades lúdicas con colegios murcianos para trasmitir el amor por la naturaleza y la importancia del ahorro y la eficiencia energética, o ha asesorado a familias gallegas, madrileñas y catalanas en los pasos que tenían que dar para reducir el importe de su factura de la luz.

Reflexionar sobre el ‘ingrediente especial’ de FDS supone reconocer el liderazgo de los miembros de su Patronato vinculados a la pedagogía. José Antonio Fernández, colaborador del pedagogo Paulo Freire, asesor de ministros de Educación en España y Portugal y exdirector de la Red de Información sobre la Educación Europea. José Antonio Cobacho, rector de la Universidad de Murcia (2006-2014) y actual presidente del Consejo Económico y Social. Domingo Jiménez Beltrán, director de la Agencia Europea de Medio Ambiente (1994-2002) e impulsor del proyecto Castillo de Chuecos. José Luis Ros, expresidente del Comité de Empresa del Patronato Municipal de Escuelas Infantiles, coordinador pedagógico y director de Escuelas Infantiles. Y Emilio Ballester Fernández, maestro jubilado, promotor y coordinador del Plan Regional de Adultos y Alfabetización de Murcia, fundador del colectivo de Educación Ambiental de la Región de Murcia, de la asociación Columbares y del Centro Medioambiental Fuente de Columbares.

En estos 10 años, más de un millón de personas han participado en las campañas nacionales sobre energías renovables de Fundación Desarrollo Sostenible, 20.000 escolares han disfrutado con sus actividades, casi 800 personas han participado anualmente en el proyecto de voluntariado ambiental y ocio activo del Centro Medioambiental Fuente de Columbares, más de 500 alumnos han aprendido en sus cursos de agricultura ecológica. Actualmente, alrededor de 200 profesores colaboran en la implantación del proyecto Mi Cole Ahorra con Energía en la Región de Murcia. En esta década, además, FDS ha colaborado en la puesta en marcha de varios demostradores y experiencias piloto de autosuficiencia eléctrica, desalinización de agua y cultivos de secano asistido.

Para los próximos años, el reto de FDS será consolidar su Red de Municipios por la Sostenibilidad e incrementar el contacto con el sector empresarial.

Fuente: Nuestra Tierra, La Verdad.