España vuelve a la cola Diversos cambios en las leyes han hecho que el país con más horas de sol al año de Europa vuelva a los últimos puestos en utilización de renovables

Diversos cambios en las leyes han hecho que el país con más horas de sol al año de Europa vuelva a los últimos puestos en utilización de renovables

«El desarrollo de la energía solar fotovoltaica en España tiene dos limitaciones fundamentales: los costes y la capacidad de penetración en el sistema eléctrico», tal y como indica Emilio Ballester, presidente de la Fundación Desarrollo Sostenible. Ballester señala también que, «en 2002, España había conseguido situarse como el primer productor europeo de paneles solares fotovoltaicos, a base de elementos adquiridos en otros lugares. Y en 2008 ya se había logrado contar dentro de nuestras fronteras con todos los elementos necesarios de la cadena de valor. En cambio, tras algunas modificaciones en la legislación, en 2012 el país ha perdido esa posición privilegiada y ha vuelto a niveles de desarrollo, en este tipo de energía, anteriores a 2008».

EDU-01 EMILIO BALLESTER EN EL CAMPUS DE ESPINARDO

Se pierde así la capacidad de investigar y desarrollar una tecnología que, en los próximos años y de acuerdo con las leyes europeas, se convertirá en una de las más importantes. Sin olvidar que España es el país europeo con más horas de sol al año.

«Frenan su desarrollo»

Asegura Ballester que, «a día de hoy, ya es posible producir energía solar fotovoltaica de manera rentable, pero los intereses económicos del oligopolio creado en torno a las cinco empresas que controlan el sector está frenando su desarrollo».

Las ventajas de este tipo de renovable son de sobra conocidas: se puede obtener en cualquier parte del mundo; es limpia, ya que no produce radiación ni ruido ni emisiones contaminantes, entre otros problemas; además, es más barata que la proporcionada por las compañías eléctricas; es ilimitada y genera tres veces más puestos de trabajo a nivel local. Asimismo, en España su capacidad de penetración en el sistema es incomparable al de otras tecnologías. En palabras de Emilio Ballester, «la Región de Murcia, en potencia solar, se encuentra actualmente en niveles similares a los de una central nuclear y su mayor ventaja es que se consume en el mismo lugar que se produce, sin necesidad de transportarla y sin las pérdidas y encarecimiento que conlleva su traslado».

«El mercado de la energía eléctrica es muy complejo y muy opaco: al ver un recibo de la luz, el consumidor no conoce de dónde proceden sus gastos ni a qué se deben», critica Emilio Ballester, quien añade que «desde el Gobierno, en los últimos años, se han puesto múltiples trabas al avance de la energía solar fotovoltaica. Primero responsabilizándola falsamente del ‘déficit de tarifa’ empleado para subvencionar a las compañías líderes del sector y, posteriormente, con distintas moratorias, impuestos adicionales a los productores de energía fotovoltaica y la imposibilidad de aprovechar más de 1.200 horas de sol al año».

En cambio, sí alaba este experto el papel de las universidades en el desarrollo de este tipo de energía. Considera que, «desde los centros de la Región, se está haciendo un gran trabajo y que es importante que no se abandone, ya que si en 2008 España estaba a la cabeza de la energía solar fotovoltaica, no hay que perder la esperanza de volver a conseguir esa posición algún día».

En opinión de Ballester, «actualmente, el sector fotovoltaico se está desarrollando mediante el autoconsumo y ya se están realizando pequeñas y medianas instalaciones que evitan o disminuyen el consumo de las compañías eléctricas durante las horas de sol». Además, añade, se está a la espera, desde abril pasado, de que el Gobierno regule el ‘balance neto’. «Ello implicaría que el exceso de producción durante el verano sea compensado en invierno o que por el día podamos producir el consumo nocturno».